Palas o manoplas.
Martes, 12 Agosto 
Existen de muchos tamaños y con distintos objetivos. Cuanta más superficie más fuerza es necesaria para su desplazamiento por el medio. Por lo que las más pequeñas suelen usarse para trabajos mas técnicos y las más grandes para aumentar la fuerza y por consiguiente la velocidad y la musculatura.
Lo ideal seria que la pala tenga la forma más parecida posible a la mano pero sobredimensionada. Existen palas con agujeros para que el nadador o nadadora pueda sentir el agua en la palma de su mano. He hablado con nadadores experimentados y realmente no notan un aumento significativo de la sensibilidad en sus palmas con las palas con agujeros. He visto también palas que dejan al aire la mayor parte de la palma de la mano pero no he tenido oportunidad de probarlas. Teóricamente los agujeros aumentan el contacto de la palma con la corriente por lo que el nadador debería sentir más el agua, que con una pala cerrada.
Palas pequeñas (de técnica): de un largo inferior al de la mano pero con un ancho algo superior. Se colocan en la zona alta de los dedos y son de gran utilidad tanto en jóvenes como en consagrados nadadores. También son llamadas palas de braza o mariposa. Ya que al ser más pequeñas facilitan la tracción en mariposa y el recobro acuático en braza. Se suelen utilizar en trabajos de focalización y sensibilización.
Palas medianas: Tienen la misma utilidad que las granes o gigantes pero es el paso intermedio imprescindible para evitar lesiones.
Palas grandes: Para nadadores con años de entrenamiento son de una utilidad incuestionable. Sus objetivos son muy variados desde la velocidad a los aeróbicos pasando por los lácticos.
Palas gigantes: igual que las anteriores pero aun más grandes. Nunca deben utilizarse en nadadores o nadadoras que no hayan concluido su desarrollo. Y aun así deberías pensártelo mucho. Pueden ser útiles como refuerzo del trabajo de musculación, para conseguir una hipertrofia localizada. Pero su gran tamaño y las diferencias que provoca en las trayectoria, aceleración y frecuencia de la brazada en el nado pueden socavar las ganancias obtenidazas por la hipertrofia.
