Pulsometros en el deporte de competicion
Jueves, 4 Septiembre 
En el deporte de competición, tanto para el entrenador como para el deportista, conocer con exactitud en qué margen de los distintos sistemas energéticos se está trabajando, ayudara en gran medida a regular los entrenamientos o a forzar objetivamente al deportista a trabajar en las pulsaciones acordadas.
Los monitores de ritmo cardiaco son muy útiles en los entrenamientos de resistencia, para controlar la intensidad de las series, el tiempo de descanso y la mejora dentro del sistema energético.
Ejemplo de entrenamiento sin pulsometro: ordenamos a nuestro deportista que realice quince serie de 200 metros a un ritmo de aeróbico medio saliendo cada dos minutos treinta e intentado descansar al menos diez segundo, es decir llegando a dos minutos veinte. En test realizados con anterioridad hemos averiguado que ese es su ritmo de entrenamiento en aeróbico medio y que debería ir a unas 160 pulsaciones por minuto de media. En esta forma de entrenar, estamos basando todo en un test realizados en el pasado y en la subjestion de la intensidad del propio nadador o la del entrenador.
El mismo ejemplo pero usando un pulsometro: mandamos quince series de doscientos metros llegando a 160/165 pulsaciones con la explicación que si llega a menos tiene que aumentar la intensidad y que si llega a mas tiene que disminuir el ritmo. El descanso se lo podemos situar cuando baje de las 150 pulsaciones. De esta forma no tendremos ninguna duda sobre la cualidad que esta trabajando, en este caso aerobico medio. Además con los datos obtenidos de este trabajo, podemos calcular el ritmo de la siguiente carga sin realizar ningún test previo. Ya que cada trabajo puede ser analizado como un test.
Existen modernos pulsometros que pasan directamente los datos en tiempo real a un ordenador, y con programas preinstalados nos calcula de forma individual la correspondencia entre el ritmo y la frecuencia cardiaca, pudiendo aumentar o disminuir los descansos para ajustar el trabajo al objetivo, en este caso era un aeróbico medio en un deportista de competición adulto.
De la anterior forma, sin usar un pulsometro, siempre cabra la duda si el nadador está trabajando en aeróbico medio o por ejemplo aeróbico intenso a fin de poder llegar a los dos minutos veinte marcados por el entrenador.
En los entrenamientos de velocidad con el uso del pulsometro, podemos controlar si el deportista ha llegado al máximo de su capacidad y sobretodo controlar el descanso, y en cada trabajo estudiando el tiempo de recuperación después de un esfuerzo máximo, podemos tener conocimiento del cansancio acumulado. De esta forma podemos aumentar el tiempo de descanso entre la series de velocidad para que el nadador pueda seguir trabajando series de velocidad máxima con seguridad de estar cumpliendo el objetivo de la carga del entrenamiento.
